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COACHING EDUCATIVO:

MEJORA SU RENDIMIENTO ACADEMICO

 

¿Tu hij@ intenta estudiar pero le cuesta? ¿Ha suspendido unas cuantas? ¿Sus apuntes son un caos? (Si tiene) ¿No tiene Motivación? ¿No tiene organización? ¿O no se qué? ¿No vale? ¿No puede? ¿No quiere?

En nuestro Gabinete Psicopedagógico Educando en Valores le ayudaremos a que se aclare y se oriente sobre lo que puede hacer para cambiar su situación… Seremos como un entrenador personal para él o ella le daremos trucos y pautas para hacer cambios de tal forma que en un futuro ell@s sean sus propios entrenadores personales.

¿Quién es el culpable de esta situación?

¿EL?

No…hace lo que puede (¿No?…). No sabe hacerlo de otra forma lo ha intentado un montón de veces. ¡ESTÁ HARTO!

¡SUS PADRES!

Habéis pensado tener un trabajo, organizar vuestra casa, cubrir los gastos, resolver problemas, pero…¡¿CON HIJ@S?!

No es nada fácil

LOS PROFES

Esas personas que sólo saben poner exámenes… Pues tampoco… porque su trabajo es enseñar pero están desbordados. ¡Imaginad enseñar todos los días en sus clases con 25 alumn@s!

¡EL SISTEMA!

El sistema no es el mejor del mundo para el aprendizaje de nuestr@s alumn@s pero hay muchas cosas buenas de él que deberíamos aprovechar.

Nadie tiene la culpa, pero todos tenemos la responsabilidad de tratar de hacerlo lo mejor posible en cada momento.

¿Cuáles son las herramientas básicas para que tu hij@ apruebe?

AGENDA

Es el reflejo de su cabeza Agenda vacía = cerebro desorganizado

  • Organizarse le tranquiliza y le sube la confianza en sí mismo y por supuesto su Autoestima.
  • Ahorra tiempo intentando recordarlo todo.
  • Le permite distribuir las tareas, según le sean más o menos difíciles las diferentes asignaturas.
  • Así sabrá lo que tiene que hacer cada día, lo que le queda por hacer…y no tendrá que andar preguntando a sus compañer@s por whattsap lo que tiene que hacer cada día.

CUADERNO

Un cuaderno bien organizado es más sencillo para estudiar que un revoltijo de hojas sueltas.

  • Pon siempre la fecha y por supuesto, deja márgenes.
  • ¡Coloréalo! Hazlo más atractivo para estudiar.
  • Usa flechas, globos y bocadillos para resaltar algo.
  • ¡Subraya! Lo más importante, no cuesta nada…

ACTITUD

Los profesores evalúan muchas cosas, y tan importante como el conocimiento es la actitud.

Si muestra interés y trabaja mucho un suspenso por poco puede convertirse en un aprobado por los pelos.

¿6 Ideas para cambiar el bajo rendimiento de tus hij@s?

 

  1. La técnica del Hombre Invisible

Para no caerle mal a los profes:

¿Cómo se hace? Consiste en pasar desapercibido en el aula durante un tiempo (un mínimo de 2 o 3 semanas)

2.- Para caerles bien:

Miralos a los ojos siempre aunque tu cabeza esté pensando en otra cosa. Es una técnica muy sencilla y eficaz.

3.- ¿Y si me bloqueo en los exámenes?

Consejos importantes:

Olvídate de repasar nada minutos antes del examen, ya que solamente conseguirás ponerte más nervioso. Además, tu mente puede obsesionarse con aquello que acaba de leer, por lo que le costará más recopilar la información antigua.
En cuanto tengas el examen en la mesa y el profesor de comienzo a la prueba, deberás respirar hondo y darle la vuelta a la hoja sin prisas ni agobios.
Lee todo el examen entero, así conseguirás una mejor percepción del trabajo que tienes por delante y del tiempo que podrás dedicar a cada cuestión.
Comienza a contestar las preguntas que mejor te sepas, aquellas en las que tengas claro qué escribir. Si te quedas en blanco, deja esa sección a medias y pasa a la siguiente cuestión.
Vuelve a las preguntas de bloqueo. Seguramente, con el paso de los minutos, las respuestas se te hayan venido a la mente.
Si sigues en blanco, comienza a anotar en una hoja todo aquello que te venga a la mente. Aunque pueda parecer una tontería, es un método bastante útil y efectivo. Verás como en pocos minutos la información volverá a fluir.
Si este método tampoco surge efecto y la mente no ha sido capaz de acceder a ese conocimiento, es el momento de comenzar con alguna práctica de relajación. Cierra los ojos y respira profundamente. Continúa así durante un par de minutos. Estas técnicas suelen acabar con el estrés y consiguen que nuestra mente se vuelva a concentrar en lo que es realmente importante.

4.- ¿Demasiados deberes?

El orden es la clave de la eficacia. Porque cuanto menos tiempo perdáis en buscar los materiales que necesitáis para cada ejercicio o trabajo, mejor aprovechareis vuestro horario.

Lugar de estudio: debería ser tu habitación. Una mesa amplia, con una luz blanca o azul (si eres diestro situarla a tu izquierda y viceversa). Los materiales de trabajo tienen que estar ordenados por materias y a tu alcance, pues si para utilizar la calculadora tiene que ir a buscarla a otra habitación se distraerá, perderá tiempo y se romperá la concentración que tanto cuesta conseguir. En la pared de su habitación, deberá colgar el calendario de exámenes. Uno para cada trimestre.

¡PROHIBIDÍSIMO!: TV, ordenador, móvil, cascos y consolas de videojuegos en la habitación dónde estudie. No pongamos la tentación TAN ACCESIBLE.

Un consejo: si os dice que necesita el ordenador para HACER UN TRABAJO, vale, pero fuera del tiempo de estudio (que se reserve unas horas determinadas para trabajar con él).

Si os dice que necesita el ordenador para ESTUDIAR, os aseguro que es absolutamente innecesario. Las materias vienen suficientemente explicadas en sus libros de texto; que tanto os han costado, por cierto.

Trasladar el trabajo de clase a casa requiere de una fuente de información crucial para los padres, la AGENDA ESCOLAR.

En secundaria ocurre un curioso efecto bastante generalizado. Los buenos hábitos relacionados con la organización de deberes y trabajo escolar en casa se quedan en primaria. La agenda escolar (¡tan útil en la etapa anterior!), que además de para apuntar deberes, se emplea como medio de comunicación entre el maestro y los padres, de repente deja de utilizarse en 1º ESO ¿Por qué?

Si incluso los adultos requerimos de esta valiosa herramienta para organizar nuestro trabajo diario ¿cómo no va a necesitarla un chico de 12 o 13 años o incluso más pequeño? Un apunte: la memoria puede fallar, pero lo que está escrito no.

Los padres confían DEMASIADO en lo que su hijo les dice (¿por qué no iban a hacerlo si el niño ha ido siempre bien en el colegio?), y caen en el error de no buscar una fuente alternativa de información. Si acudís a las reuniones de acogida y a las de principio de curso con el tutor, recibiréis una información más fidedigna de lo que debe o no hacer vuestro hijo y cómo ha de hacerlo, de mano de los expertos, que en este caso son sus profesores.

El empleo de la agenda es muy sencillo. Normalmente cada hoja va dividida en secciones, correspondientes a las horas de clase. El chico tiene que asumir la responsabilidad de apuntar, al final de clase o en el momento en el que cada profesor lo dicte, el trabajo a realizar en casa y cuándo los tiene que entregar ¿en la próxima clase?, ¿la semana que viene? ¿es un trabajo para entregar a final de trimestre? ¿influye en la calificación final de la asignatura?

Otro detalle importante es que apunte también cuando NO HAY DEBERES. ¿Por qué? Porque si hubiera un espacio en blanco en una de las asignaturas, querrá decir que quizás se olvidó de escribirlo (o se ha saltado la clase…) y estará a tiempo de preguntarle a un compañero qué deberes hay que hacer. Ya no vale la excusa de “es que no lo oí o no me enteré”.

La tarea de los padres respecto a la realización de los deberes de su hijo es la de supervisar. No es necesario que nos sentemos con él todo el tiempo que esté trabajando pero sí antes y después (siempre que nuestro horario laboral nos lo permita, claro). ANTES, para ver cómo se ha planificado el horario de la tarde y AL FINALIZAR, para comprobar cómo lo ha hecho o si ha tenido algún problema.

¡IMPRESCINDIBLE!: tener descansos de 10-15 minutos tras cada hora de trabajo. Y reforzar el esfuerzo de vuestro hijo; hacedle saber que ha realizado un buen trabajo y que estáis orgullosos de él.

5.- ¿Qué hacer para concentrarte?

El cerebro es un músculo que hay que entrenar. Calcula cuánto tiempo aguantas concentrado ¡Sube 1 minuto cada día!

Paso 1: Crear un lugar especial

Tener un buen espacio en el que uno pueda concentrarse para estudiar es importante para todo el mundo, pero para los despistados por naturaleza es vital. Necesitamos un lugar en el que nos sintamos a gusto, con temperaturas constantes y agradables (el calor adormece y el frío distrae), con una mesa amplia para colocar todo nuestro material y una silla cómoda (pero no demasiado para que no tenga el mismo efecto que el calor), algo aislado del ruido y con una buena iluminación.

Debe ser un lugar en el que solo estudiemos, es decir, no sirve el salón, el sitio donde jugamos a la consola, etc., porque se trata de crear un lugar con el que solo asociemos el acto de estudiar y así no pensemos en hacer otras cosas que puedan distraernos.

Si en casa no tenemos un sitio así, podemos ir a una biblioteca o al despacho de uno de nuestros padres.

Paso 2: Preparación

Para aprender a concentrarte, antes de empezar, debes asegurarte de tener todo lo necesario. Si cada poco nos levantamos a por algo, seguro que por el camino encontramos algo mucho más interesante que hacer, como… cualquier cosa.

También es bueno llevarse algún tentempié y agua para evitar los paseos a la nevera.

Paso 3: Elegir un horario

Es muy personal, algunos estudian mejor por la mañana, otros por la tarde y otros por la noche. También hay que tener en cuenta el momento en el que podamos estar más tranquilos en nuestro sitio de estudio, si conseguimos encontrar unas horas fijas o tenemos que ir rotando, etc. El ser humano es un animal de rutinas y cuanto más fijas sean, menos trabajo nos costará hacerlas.

Paso 4: Descansar

Para poder concentrarte, más o menos cada 45 minutos hay que parar y descansar un cuarto de hora. A los que se nos va el santo al cielo nos conviene usar alarmas. Así evitaremos que el descanso se convierta en 4 horas de… y también que cansarnos de estudiar nos lleve a… ¿qué acabo de leer?

Paso 5: ¿Música?

Generalmente no. Salvo que nos hayamos acostumbrado a estudiar con ella y nos vaya bien, la música distrae. Y en todo caso, siempre es mejor escoger música clásica o melodías suaves y sin letra que no nos inviten a cantar a pleno pulmón.

Paso 6: Fuera el móvil

Desde la invención de los programas gratuitos de mensajes todos tenemos algún amigo comunicativo al que parecen haberle crecido 10 dedos extras con los que teclea sin parar y que además

Lo que hace que nuestro móvil suene, vibre o ambas cosas todo el tiempo. En serio, un poco de autodisciplina por favor. Si ya de por sí nos cuesta concentrarnos, con un teléfono al lado estamos perdidos. Mejor lo dejamos fuera del cuarto.

Paso 7: En buena compañía

Si encontramos alguien con quien estudiar, que no se distraiga y que se lo tome en serio, tenemos una ventaja tremenda. Es importante que ambos tengamos la misma actitud hacia el estudio y que a los dos nos funcione bien trabajar juntos para que no sea una pérdida de tiempo. Un compañero puede ayudarnos a concentrarnos, a ver las cosas desde otro punto de vista.

Cuando podemos explicarle a otra persona o discutir con ella el tema que estudiamos, nuestra memoria lo retiene mucho mejor, tenemos más confianza y comprendemos todo con más claridad.

Paso 8: Materias atragantadas

Es más fácil ponerse a pensar en las musarañas cuando la asignatura nos aburre que cuando nos resulta apasionante. Desgraciadamente hay que aprenderse la materia en ambos casos.

Para evitar perder las horas mirando un libro infumable mientras pensamos en otras cosas, necesitamos cambiar de asignatura cada menos tiempo. El rato que podemos estar concentrados en algo que no nos interesa es mucho menor, así que pasemos a otra materia durante otro rato en cuanto percibamos que se nos está yendo el santo al cielo. Así, cuando volvamos a empezar, tendremos un tiempo de concentración renovado. Para que nos entendamos, esto viene a ser como reiniciarse.

Otra cosa que nos va a ayudar con las asignaturas más pesadas es el cambiar los métodos. Por ejemplo, hacer mapas mentales en vez de esquemas lineales, o hacer un buen subrayado antes de empezar a memorizar.

Y si al principio cuesta un poco ponerse en serio con todas estas pautas, no desesperemos. Se trata de ser constante hasta que creemos nuestra propia rutina y acostumbremos a nuestro disperso cerebro a obedecer unas horas al día. Seguro que conseguimos aprender a concentrarnos y así estudiar mucho mejor.

6.- ¿Qué hacer para motivarse hacia los estudios?

1. Asocia el acto de estudiar con algo positivo. Estudia y después… una recompensa. Puede ser comida, o puede ser una llamada de teléfono al novio/a, puede ser un capítulo de tu serie preferida, o un paseo por la playa. Cuando se estudia a gusto se es más productivo.

2. Crea una rutina en tu vida. Si no tienes unos hábitos tendrás unos resultados irregulares. Tu cuerpo se vuelve más productivo cuando asume que hay unas horas destinadas al sueño, otras a las comidas, otras al ocio y otras al negocio (en este caso el tuyo son los estudios). Con esto, la pereza que te da sentarte en la silla será menor.

3. Silencio, se piensa. Cuando hinques los codos en la mesa no se tiene que oír ni el pensamiento de una mosca. Trabajamos con los sentidos, y aunque puedas llegar a desarrollar inmunidad al jaleo, lo mejor es que en ese momento disfrutes de escucharte. Debes ver el estudiar como algo que te está elevando intelectualmente.

4. La motivación es un porcentaje alto. ¿Por qué lo haces? Lo haces porque para ti es importante ¿O lo haces porque alguien te obligó a hacerlo? Si alguien te dijo que tenías que hacerlo y no te motiva seguir, piensa que a lo mejor estás optando por una profesión que no se ajusta a ti. Si tu “mamá” quiere que seas médico, pero tú quieres ser peluquera, entonces piensa en estudiar peluquería. De cualquier modo, piensa que para ejercer necesitas tener un título que avale para qué sirves.

5. Aprovecha bien el tiempo y deja que te sobre para otras cosas. Cuando haces las cosas bien no tendrás que hacerlas dos veces. Trata de organizar tu tiempo de estudio. Si no te funciona bien la agenda porque trabajas y tienes turnos rotativos, plantéate hacerlo con cursos online o a distancia. Es tan importante que te concentres como que abandones la luz del flexo y salgas a divertirte.

6. No dudes y pregunta. Cuando tienes una duda debes preguntar cuanto antes. Ponte en contacto con el tutor, con el profesor o algún compañero que te dé las claves de aquello que no has conseguido descifrar. Pasa a otro tema mientras lo resuelves, pero no lo pierdas en el tiempo: pregunta, avanza, resuelve, sigue…

7. Estudia en el momento de día adecuado. No es bueno estudiar en la última hora del día, pues tu cuerpo está exhausto del ritmo diario. Tampoco es bueno levantarse y sentarse en la silla mientras te quitas las legañas. No es bueno estudiar después de comer, pues te da sueño y la sangre se va toda al estómago para hacer la digestión. ¿Entonces cuándo? Puedes estudiar durante la mañana, pero si has madrugado y has hecho algo de ejercicio, tu cuerpo se encontrará activo. Dar el salto de la cama al libro no es bueno, pues tu cerebro necesita ponerse en marcha. Lo mismo si después de comer tienes sueño, una breve siesta de veinte minutos y a estudiar. Hacerlo por la noche es un tema más complicado, pero en ese caso se recomienda que te acuestes temprano y lo hagas el día siguiente.

8. Duerme lo suficiente. relacionado con los puntos 2 y 7, tanto para encontrar el momento adecuado, como para establecer una rutina, es indispensable que el cuerpo se encuentre en forma. Para ello, hay que dormir lo suficiente. Lo habitual son 8 horas de un tirón.

9. Lee mucho. Con el hábito de leer aumentarás tu capacidad de entender las ideas, estimularás tu imaginación y eso acelerará tu capacidad de comprender conceptos.

10. Vía de escape creativa: dibuja, escribe, modela, baila. Estudiar algo mecánicamente tiene un precio intelectual bastante elevado. Si quieres que tu mente se libere, puedes realizar una pausa cada 45-50 minutos y desconectar. Las actividades creativas le dejarán a tu mente soltar un poco del cansancio de ordenar ideas. Hacer dibujos en un papel o pintar en un lienzo, bailotear un par de canciones, jugar con plastilina, modelar con arcilla…

EL TRUCO ESTRELLA PARA APROBAR CUALQUIER EXAMEN ES EL SIGUIENTE

¿CÓMO APRENDER?

CHULETA = DIBUJO = ESQUEMA

Estamos hablando de Memoria Visual. Funciona tan bien esta técnica que aprenderás!!!

Estudiar es imaginar. Dibújate lo que tengas que aprender. Por ejemplo:

 

Dispositivo que permite la conexión para poder navegar.

PASOS PARA HACER ESTO:

  1. Leer y subrayar lo mínimo: 1 palabra de cada frase, o una frase de cada párrafo. Después traducimos lo que subrayamos en dibujos que no hace falta que estén bien hechos con que tu los entiendas llega.
  2. Podemos hacerlo con todas las asignaturas: inglés, mates, etc…
  3. Hay que ponerle distintos colores, flechas, símbolos, etc…
  4. Usa abreviaturas, cuantas más asociaciones absurdas y divertidas hagas más fácil será de recordarlas.
  5. Con el tiempo y la práctica irás mejorando y creando tus propias reglas.

 ¿CÓMO MEMORIZAR?

LA TÉCNICA 3 X 1

El cerebro aprende con cada conexión neuronal. Y memoriza a medida que repite esa conexión. Cada repetición va dejando una huella, cada vez más profunda.

Por ejemplo: Cuando juegas a un videojuego por primera vez te cuesta estar atento a todo. La cuarta vez que juegas te sale sólo.

 PASOS PARA HACER ESTO:

  1. Hacer la increíble chuleta-dibujo para aprender. Conecta tus neuronas.
  2. Prueba a repetirla en otra hoja, en sucio, mientras lo vas diciendo en voz alta.
  3. Vuelve a repetir varias veces hasta que te lo sepas.

 ¿Cuánto aprendemos?

  • El 90% de lo que decimos y hacemos
  • El 70% de lo que hacemos
  • El 50% de lo que escuchamos y vemos
  • El 30% de lo que vemos
  • El 20% de lo que escuchamos
  • El 10% de lo que leemos

Cada repetición vale por 3:

MIRO: MEMORIA VISUAL

ESCRIBO: MEMORIA MOTRIZ

HABLO Y ESCUCHO: MEMORIA AUDITIVA

 

MEMORIA EMOCIONAL: Cuéntaselo a alguien un hermano, una amiga, tus padres, etc…¡Y RECORDARÁS LA CONVERSACIÓN EN EL EXAMEN!

 

Y no os canséis de caeros y levantaros

Que todas las etapas son pasajeras

Que lo que se cree, se crea

Que siempre haya esperanza

De que el cambio es posible

Y el talento oculto algún día salga

Y amar lo que se hace

Y hacer lo que se ama.

ESTAMOS EN:

Rúa Estrada, 9 – 1º

36860 Ponteareas

(Al lado de Auditorio Reveriano Soutullo)

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